Jean-Jacques Rousseau fue un franco-helvético definido como un ilustrado, a pesar de las profundas contradicciones que lo separaron de los principales representantes de la
Las ideas políticas de Rousseau influyeron en gran medida en la, el desarrollo de las teorías y el crecimiento del. Su herencia de pensador radical y revolucionario está probablemente mejor expresada en sus dos frases más célebres, una contenida en , «El hombre nace libre, pero en todos lados está encadenado», la otra, presente en su «El hombre es bueno por naturaleza», de ahí parte su idea de la posibilidad de la educación.
Cuando Rousseau tenía 10 años (1722), su padre se exilió por una acusación infundada y él quedó al cuidado de su tío Samuel. Con esta familia disfrutó de una educación que él consideraría ideal, calificando esta época como la más feliz de su vida. Junto con su primo, Rousseau fue enviado como pupilo a la casa del calvinista Lambercier durante dos años (1722-1724). A su regreso en 1725, trabajó como aprendiz de relojero y, posteriormente, con un maestro grabador (aunque sin terminar su aprendizaje), con quienes desarrolló la suficiente experiencia para vivir de estos oficios toda su vida
No hay comentarios:
Publicar un comentario